Bienvenido Ruiz L.
Como país, digo:
En el plano de la guerra de allá que nos afecta aquí, Irán apoya a Hamás y Hezbolá, que van contra Israel, e Israel quiere mantener y ampliar su territorio. EE. UU., como hegemón, toma partido en favor de uno por identidad, y nosotros, como país, debemos estar en contra de toda guerra. Pero esta no está en nuestras manos; en tanto, por proximidad geográfica, conveniencia comercial y cercanía de toda índole, debemos estar con EE. UU. como aliado conveniente y fundamental. Fíjese que no he hablado de personas.
Estamos a 66 años de intentos democráticos desatendidos, porque el sistema ha dedicado mucho tiempo al culto de las personas sin atender concomitantemente los asuntos institucionales. Transcurrido un cuarto del siglo XXI, nos encontramos en el siglo XIX en materia de ciudadanía, agravado por la destrucción de la institución familiar, situación que ha provocado una corrosión tal en nuestra sociedad que parece haber llegado a un punto de no retorno, haciendo imposible la convivencia armoniosa y pacífica entre nosotros, los dominicanos.
Los “líderes” de los últimos tiempos en nuestro país, en campaña permanente por el poder, se han ocupado, como propósito, de llevar agendas internacionales, olvidando elaborar y ejecutar la propia, y como consecuencia se respira el deterioro en la atmósfera nacional.
El país debe reconstruirse a sí mismo, con la mirada puesta en lo mejor que queremos.
